viernes, 21 de diciembre de 2007

Salmorejo

La gastronomía en los pueblos de la franja occidental de la provincia de Jaén, como es el caso de Porcuna, es muy cordobesa. En mi casa, el salmorejo es, junto con el gazpacho, el plato fundamental del verano. En esa época del año lo normal es tomarlo con frecuencia. Ahora intentaré explicar como lo ha hecho desde siempre mi familia .

Necesitamos: varios tomates, pan, sal, vinagre, aceite de oliva, ajo, huevos y una lata de atún en aceite.

Metemos en el vaso de la batidora un par de trozos de pan duro, con corteza y todo. Quitamos la piel y el corazón a varios tomates (4 por ejemplo) y los ponemos también en el vaso de la batidora, el líquido de estos mojará y ablandará el pan (no hace falta que les quitéis las pepitas, porque al batir estas desaparecen). Añadimos un generosísimo chorro de aceite de oliva, un chorrito de vinagre, algo de sal y, si os gusta un trocito pequeño de un diente de ajo (aproximadamente la tercera o cuarta parte de este). Después batimos. Queda una salsa como la que veis en la foto. Seguidamente corregimos de sal o alguno de los otros ingredientes y volvemos a batir. Después, vertemos la salsa una la fuente grande, entonces añadimos un huevo duro picado y el atún desmigado de una lata a la que previamente le hemos escurrido el exceso de aceite. Finalmente removemos para que todo se integre.

Ahora unas cuantas pistas para que le deis el punto correcto. Se debe hacer con tomates muy colorados, es decir que estén ya muy maduros. No os aconsejo el tomate raft que está ahora tan de moda, a mi no me ha dado buenos resultados para este plato. El salmorejo no es gazpacho, así que debe quedar espeso. El pan sólo es para dar cuerpo, si os pasáis, el salmorejo sabrá mucho a pan y resultará insípido. Lo que "ata" bien la salsa del salmorejo es el aceite, le debéis echar bastante, mucho más que al gazpacho, pero cuidado porque si os pasáis quedará muy pesado; esto se nota porque con dos cucharadas os sentiréis ya hartos de comer.

Está muy bueno acompañado de patatas fritas. En mi casa muchas veces lo comemos con un "revuelto de patatas", que es una especie de tortilla rápida que otro día os enseñaré a hacer. También está riquísimo acompañado de cebolla (o cebolleta), pepino y pimiento verde picados (recuerdo que mi abuela también le ponía por encima trozos pequeños de tomate). El que me sobra me lo como siempre a la mañana siguiente sobre las tostadas del desayuno.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Riquisimo, este es mi salmorejo,no recordaba si llevaba pimiento.Gracias.

Iván del Pino dijo...

Ahora mismo me voy a poner prepararlo!! Tiene muy buena pinta, gracias por compartirlo!