viernes, 28 de diciembre de 2007

Harira

Es, junto con la bissara, la reina de las sopas marroquíes. Es típico tomarla las noches de Ramadán acompañada de dátiles o dulces. En Granada la encontraréis en muchos lugares y muy bien hecha; por ejemplo, os recomiendo la que hacen en el restaurante-tetería Kasbah, en la calle Calderería Nueva (la cocinera es marroquí). Ahora os muestro como suelo prepararla.

Necesitamos: agua, lentejas, perejil, sal, garbanzos, una cebolla, varios tomates, pimienta, azafrán, colorante (o cúrcuma), cilantro fresco, harina, aceite de oliva.
Pongo en el fuego una olla con litro y medio de agua. Le añado dos puñados de lentejas (unos 100 gramos) que habré tenido previamente unas horas en remojo, una cebolla muy picada, una pizca generosa de pimienta, una pizca de azafrán, media cucharadita de cúrcuma y sal. Dejamos cocer todo esto durante una media hora.
Pelamos y troceamos varios tomates (medio kilo está bien), los sofreímos en una cazuela aparte con un chorrito de aceite de oliva. Cuando el sofrito esté listo lo echamos en la olla con todo lo demás y dejo cocer durante media hora más.
Pasado este tiempo diluimos dos cucharadas de harina en un vaso de agua fría y la añadimos a la olla. Si tengo preparados garbanzos tiernos de los que aparto y guardo congelados cuando hago potaje o cocido, se los agrego en este momento. También agregamos un ramito de perejil picado otro de cilantro también picado y corregimos de sal. Después cocemos diez minutos más, removiendo de vez en cuando para que la harina no se pegue al fondo.
El resultado es una sopa consistente y muy digestiva, de esas que entonan el cuerpo, ideal para los días de frío. Aunque lo normal es que lleve cordero o ternera, como veis, suelo hacerla sin carne ( si elegís esta opción se echaría la carne hecha trocitos desde el principio, con unos 100 gramos de cordero es suficiente; me gusta sofreirla un poco antes de agregar el resto de ingredientes). También hay quien le añade un chorrito de zumo de limón, fideos o un huevo antes de servir. Cuando no encuentro cilantro fresco en el mercado, cosa que en España suele suceder, utilizo un poco más de perejil y ya está, no es lo mismo, pero sale muy buena también. Una buena solución para que esto no os afecte es, si tenéis espacio, tener una macetita con cilantro sembrado.

2 comentarios:

delantal dijo...

ummmm, qué buena es. Me encanta la receta y esos cuencos tan fascinantes que tienes.

Su dijo...

Me encanta tu blog, porque me encantan las cosas de siempre. vendrá a visitarte. Feliz 2008