jueves, 29 de noviembre de 2007

Arroz a la cubana

Comida frecuente para los que hacían la "mili", los estudiantes y aquellos que, por sus múltiples ocupaciones, no tienen tiempo para la cocina. Esta manera que aquí os propongo de hacerlo es responsable de que mucha gente que conozco se haya reconciliado con el arroz a la cubana. Y es que cualquier plato aparentemente vulgar puede ser elevado a la categoría de monumento gastronómico si lo hacemos con un poquito de atención y cariño.



Preparamos arroz blanco
A la vez hacemos una salsa de tomate .

A la hora de servir ponemos un montoncito de arroz en el centro del plato. Le damos forma semiesférica con una cuchara. Hay quien utiliza como molde una taza . La salsa de tomate se dispone alrededor, a modo de anillo.Freímos un huevo en abundante aceite de oliva y lo colocamos encima del arroz.

Salsa de tomate con zanahoria


Durante el último año de carrera tuvimos la suerte de compartir piso con Mario Lamparelli, un siciliano, residente en Turín, que nos enseñó los secretos de la cocina casera italiana. Lo cierto es que aquel año comimos más pasta que nunca y los domingos pizza y panzerotti. Pero lo mejor de todo eran las salsas: simples, rápidas de hacer y de un sabor estupendo.



Necesitamos : unos tomates, uno o dos dientes de ajo (o cebolla picada), aceite de oliva, una o dos zanahorias, orégano, albahaca y pimienta (opcional).


Elegimos unos cuantos tomates, cuanto más maduros mejor. Les quitamos el corazón. Después de partirlos en varios trozos los pasamos por la batidora. El zumo resultante lo suelo colar por un escurridor (yo uso uno de acero inoxidable) para eliminar la mayoría de la piel y las pepitas.

Picamos uno o dos dientes de ajo y los sofreímos con un poco de aceite de oliva en una cazuela (en vez de ajo podemos utilizar media cebolla picada).

Cuando el ajo empiece a ponerse marrón vertemos en la cazuela el zumo de tomate. y nos reservamos un poco en el vaso de la batidora.

Pelamos una o dos zanahorias (todo depende del tamaño) las troceamos y las trituramos en el vaso de la batidora junto con el zumo que antes habíamos reservado. La salsa resultante la vertemos también en la olla y removemos para que todo se mezcle bien.

Añadimos una pizca de orégano, otra de albahaca, una pizquita pequeña de pimienta blanca y dejamos que todo se siga cociendo hasta que adquiera la consistencia propia de una salsa . La pimienta es opcional, en cuanto al orégano y la albahaca sólo una pizca de cada, porque si os pasais el sabor que dan es demasiado amargo; con la práctica encontrareis la cantidad exacta que le va bien. Importante: no olvideis remover de vez en cuando para que no se pegue.

Es una salsa muy rápida de hacer y estupenda para acompañar arroces, pasta o para las tostadas en el desayuno. No hace falta añadir azúcar ya que la acidez del tomate la hemos contrarestado con el dulzor de la zanahoria.

martes, 27 de noviembre de 2007

Arroz blanco aromatizado con ajo y laurel


Esta manera de hacer el arroz me la enseñó mi amigo el pintor leonés Angel Cantero cuando ambos éramos estudiantes de Bellas Artes en Granada. La ventaja que tiene es que, si lo preparamos así, el grano sale mucho más suelto. El sabor que le da el ajo frito y el laurel es muy interesante. Es un plato rápido y fácil de preparar, especialmente indicado para gente que no puede dedicar a la cocina todo el tiempo que quisiera.



Necesitamos:arroz, aceite de oliva, uno o dos dientes de ajo, una hoja de laurel y sal.


Sofreímos el grano de arroz en un poco de aceite de oliva hasta que veamos que su color pasa de transparente a blanco opaco.

Añadimos el agua, en la que también pondremos: uno o dos dientes de ajo picado que previamente habremos frito hasta que se dore, una hoja de laurel y sal. La medida del agua es el doble y un poco más que la cantidad de arroz que estemos utilizando; es decir, por cada vaso de arroz corresponderían dos vasos y un poquito más de agua.

Se cuece a fuego lento, sin tapar totalmente la cazuela (dejamos una rajita pequeña para que por ahí se escape el vapor) y, muy importante: se deja quieto, no se remueve. Tenedlo en el fuego más de 15 minutos contados desde que empieza a hervir y menos de 20 porque si no se pasa.

Es ideal para el arroz a la cubana, arroz tres delicias, con verduras, como guarnición de carne o pescado y para añadir al cocido o a las lentejas.